El Cine Social

Entender la realidad a través del audiovisual

Responsabilidad Comunicativa y 5º Poder a debate.

JoseM_BernardoYa está en el aire el ciclo de Cine y Medios de Comunicación, y lo hace con un denso debate donde José María Bernardo introdujo la propuesta de Responsabilidad Comunicativa, acuñada por él, y Quinto Poder, lanzado por Ignacio Ramonet.

La Responsabilidad Comunicativa es un concepto complejo que intenta dar respuesta a un fenómeno complejo. Y lo hace desde una perspectiva crítica, que no se limita a interpretar la realidad sino que apuesta por mejorarla. Esta es la óptica de la Economía Política de la Comunicación y la Información que inspira el análisis del documental que acabábamos de ver.

La comunicación forma parte del sistema social como un subsistema que debe mantener el equilibrio con los subsistemas político, económico, cultural y social. Si cualquiera de ellos, y en especial el económico, impone su lógica reduciendo la comunicación a una mera mercancía, se rompe la simetría y se deteriora el conjunto.

La Responsabilidad Comunicativa parte de la consideración de la comunicación como un derecho ciudadano y por tanto un servicio público. Todos los operadores que prestan este servicio, sean públicos o privados, están obligados a cumplir unas normas que regulen su funcionamiento y sus contenidos para que no atenten contra el derecho a la información veraz y donde se vea reflejada la diversidad social, ideológica, política y personal de la ciudadanía. Una regulación que es responsabilidad del Estado y es él quien debe elaborarla, crear los mecanismos que velen por su cumplimiento y sancionar a quien no cumpla. La autoregulación de los dueños de los medios supone una renuncia del conjunto de la sociedad a intervenir en un campo altamente sensible para el funcionamiento de la democracia.

Para garantizar el derecho a la comunicación, se deben cumplir unos protocolos que obligan (a) a los poderes públicos -en la elaboración de las políticas comunicativas-, (b) a los dueños de los medios -desde la estructura de propiedad a la implantación de consejos de redacción-, (c) a los procesos de producción de contenidos -que implica a los profesionales-, y (d) a los ciudadanos, como receptores.

Este último escalón es la clave. Los destinatarios deben dotarse de instrumentos de participación – asociaciones de usuarios, defensores del espectador, estudios cualitativos- que les permita evaluar las programaciones e interactuar con los medios.

Y aquí es donde enlaza la propuesta de Ignacio Ramonet. Puesto que el Cuarto Poder ha renunciado a cumplir su papel de vigilancia y control del resto de poderes, esta audiencia activa y crítica se constituye en Quinto Poder.

¿Y cuál es el camino aquí y ahora? En primer lugar ampliar el conocimiento a través de la Alfabetización Mediática e Informacional, con iniciativas en todos los ámbitos educativos y sociales y la exigencia de su inclusión en los currículos de la educación reglada. En segundo lugar con el activismo político, trasladando a las fuerzas políticas la obligación de cambiar y respetar nuevas reglas del juego más democráticas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el mayo 6, 2013 por en Uncategorized.
A %d blogueros les gusta esto: